
Topper tarta osito personalizado con nombre y edad
Un osito sentado junto al número grande y el nombre en mayúsculas debajo.
- Osito sentado, número grande y nombre en mayúsculas, todo en una pieza
- Pensado para el primer añito, y válido para bautizo o baby shower
- Llega en su acabado fijo: solo hay que decir el nombre y el número
- Hueco junto al número para la vela bengala vertical de tarta
- Recuerdo para la balda de la habitación, junto a las fotos del día
- PLA rígido impreso en 3D en España, unos 15 cm de ancho
Imprimimos exactamente lo que escribas, mayúsculas incluidas.
🚚 Envío gratis desde 35 € · con seguimiento a la UE y Reino Unido
✨ Hecho por encargo · enviado en 1–3 días laborables
Detalles
Un osito sentado, con las orejas redondas y las patas hacia delante, apoyado en un número bien grande, y el nombre en mayúsculas justo debajo. Es el topper para la tarta del primer cumpleaños, esa que se hace más para las fotos que para comer, y sigue funcionando para el segundo, el tercero, un bautizo o un baby shower. La primera vuelta al sol merece algo mejor que una vela de número comprada en el súper.
Llega en su acabado fijo, exactamente el que aparece en las fotos, así que no hay que elegir nada al pedirlo: solo el nombre y el número.
Junto al número, moldeado en la base, hay un hueco que sujeta una vela bengala de tarta: la vertical, tipo cono o cilindro, que lanza chispas hacia arriba. La bengala no está incluida y no la vendemos. Si la usas, que sea solo con ese formato vertical, nunca con las bengalas finas de mano, encendida por un adulto, siguiendo las instrucciones del fabricante y sin dejarla sola ni un momento. Con niños pequeños alrededor, mejor encenderla con la tarta lejos de sus manos y alguien pendiente todo el rato.
Escribes el nombre y el número y los imprimimos tal cual los teclees, mayúsculas incluidas; la personalización es gratis. Cada topper se imprime en 3D por encargo en nuestro pequeño taller de España, en PLA rígido de origen vegetal. Mide unos 15 cm de ancho y la altura varía un poco según lo largo que sea el nombre. No es comestible: se retira entero antes de cortar la tarta, se limpia con un paño y se queda de recuerdo en la habitación del peque.
El osito se apoya en el número, de modo que la pieza queda equilibrada aunque el nombre sea corto y el conjunto no se vence hacia ningún lado. A la altura de una trona es lo primero que mira el bebé cuando sale la tarta, y en la foto de la vela el oso queda justo al lado de la cara: por eso funciona tan bien en las de primer cumpleaños.
Dudas sobre este topper
¿Sirve para un primer cumpleaños?
Es justo para lo que nació. Pones el nombre del bebé y el número 1, y tienes el adorno de la tarta de la primera vuelta al sol resuelto, con una pieza que después se guarda de recuerdo. También funciona para el segundo y el tercer cumpleaños, para un bautizo o para un baby shower.
¿Cómo se coloca el osito sobre la tarta?
Se apoya encima: la base es larga y plana, así que se sostiene recto sin necesidad de clavarlo. Si la tarta lleva nata o buttercream y no quieres contacto directo, coloca debajo una tira fina de papel de horno. Se retira entero antes de cortar y servir.
¿De qué material está hecho? ¿Es comestible?
No es comestible. Está impreso en 3D en PLA, un plástico rígido de origen vegetal; no es fondant, ni oblea, ni papel de azúcar. Es un adorno decorativo que se levanta de la tarta antes de cortarla. Precisamente por eso aguanta el viaje, las fotos y los años en una estantería.
¿Puedo poner solo el nombre, sin número?
Sí. En la casilla de personalización escribe únicamente lo que quieras que aparezca. Lo imprimimos exactamente como lo teclees, con sus mayúsculas y tildes. Ten en cuenta que el diseño reserva sitio junto al osito para la cifra, así que con número queda más equilibrado visualmente.
¿Cuándo tengo que pedirlo si el primer cumpleaños es dentro de una semana?
Cuanto antes. Sale de nuestro taller en 1-3 días laborables, y a eso hay que sumar 2-4 días laborables de transporte dentro de España, 3-6 en el resto de la UE y 4-7 en el Reino Unido. Con una semana llegas bien; con dos, vas tranquilo.



